domingo, 22 de mayo de 2011

Jorge.

Tal día como hoy, hace diecinueve años, nació él. No os diré que ya entonces estábamos destinados a estar juntos, porque no es cierto. Nuestra historia la hemos forjado nosotros, con nuestras palabras, nuestros gestos y nuestros impulsos. Con nuestro valor.
Es el cuarto cumpleaños que celebro con él. En el primero ya me temía que me estaba enamorando, aunque aún faltarían meses - pongamos unos seis - para que a él le sucediera lo mismo. Tenía una novia que no era yo, y había una complicidad entre sus amigos y yo gracias a eso. Cumplió dieciséis años.
En el segundo, estábamos juntos desde hacía seis meses. Intenté hacerle una fiesta sorpresa que no resultó, pero aún así, hubo una fiesta. Pero ya entonces comenzamos a perder las amistades por banalidades como el dinero. Y también entonces, permaneció conmigo. Cumplió diecisiete años.
En el tercero, estábamos solos ya, él y yo, y las amistades que habían parecido para siempre se habían esfumado como el humo. De no ser por él, me habría quedado completamente sola, como siempre me habían predicho que pasaría. No hubo fiesta, simplemente fui a su casa a darle su regalo y comimos con su familia en un restaurante. Pero eramos felices. Cumplió dieciocho años
Y este año... Él tiene sus amigos y yo tengo los míos. Tenemos vidas separadas, en ciudades distintas y con estudios distintos. Nos vemos cada dos semanas, los 'findes', si hay suerte.
Sigo enamorada de ti. Cómo el primer día. Como el primer cumpleaños, cuándo tu mirabas a otra y yo simplemente pensaba que, algún día, serías para mí.
Muchísimas felicidades tesoro.

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