miércoles, 29 de junio de 2011

El desembarco.

Nada que envidiarle al de Normandía, desde luego.
Ya estoy de vuelta en casa. Supongo que tardaré al menos unos días en volver a acostumbrarme a estar en Córdoba de nuevo, donde vivo con mis padres y mis hermanos, se baja la basura, la ducha tiene poca presión y no puedo elegir lo que como.
Por lo demás, estaba deseando volver. Aunque aún me falta algo.

martes, 14 de junio de 2011

Alfil

Las cosas empiezan a desaparecer. Los libros se aprietan en las mochilas y cajas se apilan unas sobre otras en el único estante que aún no está vacío. Las paredes desnudas me miran lánguidas, extrañando sin duda las fotografías que las vistieron durante nueve largos meses. Son tan blancas como el día en que llegué, salvo por algún raspón y ese 'volver' que arañé un día con la uña y que solo se ve si sabes como mirar. Los carteles de las películas y los posters están enrollados y listos para llevarlos de vuelta a casa. Dentro de dos semanas me marcharé.
Guardamos decenas de periódicos bajo la mesa del salón, y no veo el momento de quitar la foto de la cena de navidad de encima del sofá y guardarla con el resto. Siempre que me acerco a ella tiene listos cuatro pares de ojos que me miran, y parecen tristes.
Ha sido nuestro hogar, a su manera, extraña, blanca y distante. Fue nuestra casa, de alguna forma, y sea quien sea quien viva aquí el año que viene, siempre será nuestra.
Adiós, Alfil.

viernes, 3 de junio de 2011

Odette


Siempre quise ser cisne.
Pero ya... supongo que ha llegado el momento de meterlo en el cajón de cosas que nunca conseguiré. Se acabó el conservatorio y no lo he conseguido. Lo cierto es que nunca tuve la oportunidad hasta este año pero, sin ni siquiera saber si voy a aprobar, creo que soñar con Odette escapa a mis posibilidades.
Siempre había albergado esperanzas. Siempre había pensado que había un año entero por delante, que aún quedaban cursos que superar. Pero ya no.


Decidme si no es precioso y si no merecía la pena luchar por ello.