viernes, 16 de diciembre de 2011

Fácil.

Criticar es fácil. Es fácil hacer que una persona se sienta mal, es fácil hacer que la gente vea sus errores. Lo difícil es ser agradable, arrancar sonrisas. Tolerar incluso lo que más nos molesta. Ignorar lo que nos irrita. Eso es lo complicado en esta vida. Y somos vagos por naturaleza, lo sé, preferimos herir e ir con una coraza por el mundo que lleva escrito que nos da igual lo que le hagamos a la gente, pero luego a todos nos gusta que nos traten bien. Si de verdad nos molesta algo de alguien, debería ser más sencillo decirlo de buenas maneras, y no con indirectas, malas miradas y vacíos. 
Pero bueno, qué más da, ¿no? Para qué esforzarse. Supongo que intentar ser mejores personas ya no es el propósito de nadie. Ni siquiera en estas fechas. 
Y que lástima, de verdad. 


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Futuro.

Ya ves qué cosas. A veces pienso que sí, que me lanzo a la aventura, sin paracaídas, sin anestesia, ni nada. Y no me importa trabajar durante horas para después esperar una recompensa que la mayoría de las veces nunca llega.
Otras veces pienso... ¿Pero dónde voy? ¿Por qué todo el mundo parece tan encaminado hacia el futuro, cuando a mí la mayor parte del tiempo me horroriza? Y sé por qué.
Mientras sea joven, mientras tenga, como dicen, toda la vida por delante, aún tendré tiempo, aún tendré la esperanza, la oportunidad de cumplir mis sueños. De triunfar. De publicar un libro. Pero sé que un buen día me miraré al espejo y sabré, con una certeza amarga, metálica y seca que hubo oportunidades que se marcharon para no volver y el miedo al fracaso las mantuvieron mucho tiempo en un cajón. Aunque será reparador, de alguna manera. Con la certeza acabará la angustia, supongo, pero una espina afilada y oscura permanecerá para siempre anclada en su aurícula favorita de mi corazón. Me miraré al espejo, sí, y sabré, que debajo de todas esas arrugas y canas y ese afán por seguir siendo joven hubo una vez una persona que tuvo un sueño y pudo haberlo cumplido.
Lo bueno de saberlo ahora es que tengo la oportunidad de cambiar esa mirada con el espejo, y convertirlo en cómplice.
Aún estamos a tiempo, ¿no?

martes, 6 de diciembre de 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

Papi.

Colgué el tablón de fotos en la pared, donde había permanecido vacío durante meses. Ahora estaba lleno de fotos, fotos del conservatorio, de Alfil, de la facultad, de mi familia, mías, y de él. 

— Cuando lo vea tu padre se va a poner celoso.
— Porque no sale, ¿no?
— Claro, está lleno de fotos de Jorge, le has sustituido por él, y eso duele.

Bueno, eso era un error. Mi padre siempre será mi padre, y podrán venir todos los hombres del mundo uno por uno y ninguno podrá ocupar su lugar. Eso es así y siento si alguno aspira a sustituirle, porque será mejor que desista en su empeño. Cuando tenía dos años y él vivía en Holanda, tenía miedo que al volver no me acordara de él, y dice mi madre que cuando le llamé 'papá', medio dormida, en el aeropuerto, me lo gané para siempre. Pero creo que el sentimiento es mutuo, en realidad. 
Hay en mi familia quien dice que nunca han conocido a un hombre más alegre que mi padre, y creo que yo tampoco. Aunque sus chistes malos se superen día tras día y bromee diciéndole que acabaré metiéndole en un asilo, porque ya está mayor. Aunque le reproche que en vez del cabello rubio, los ojos verdes y el metro ochenta, me haya dejado en herencia el poder hinchar la barriga como una embarazada. 
Porque es mi padre, mi papá, papi, papito, papuchi y mil cosas más, y porque sabe que la única que le da mimitos soy yo. Que si a alguien le debo que me llamen Pitu es a él, y que venga Freud y su complejo de Elektra,  y lo que quiera. No podrá quitarme que él me enseñó a hacer trenzas, empezó a editar lo que yo escribía y aunque le encante decirme eso de "esto es música y no lo que escucháis ahora" y me haya descubierto canciones como 'Imagine', 'High' o 'Wish you were here', yo le haya descubierto a James Blunt o Katy Perry - aunque creo que de ésta última lo que le gusta no es precisamente la música ;). 

— Se buena, y estudia mucho.
— Sí, yo siempre me porto bien.
— Si ya lo sé, preciosa. 




" Vayas dónde vayas, procura ser siempre la mejor, a lo mejor no lo consigues, pero tienes que intentarlo." 

sábado, 3 de diciembre de 2011

Billy Elliot.

- ¿Qué sientes cuando bailas?
- No se... Me siento muy bien. Al principio estoy agarrotado, pero cuando empiezo a moverme lo olvido todo. y... es como si desapareciera, como si desapareciera y todo mi cuerpo cambiara. Como si tuviera fuego dentro y me veo volando, como un pájaro.
Siento como electricidad. Sí, como electricidad. 

martes, 29 de noviembre de 2011

Feliz 3º aniversario.

Sé que he escrito sobre esto hasta la saciedad. Pero no me canso.
Han pasado tres años. Tres años largos llenos de recuerdos hermosos y otros no tanto, pero que han servido para mantenernos unidos. 
Ni siquiera empezamos con buen pie. Nuestro primer beso fue el último día de aquel viaje de fin de curso y hubo que esperar mucho tiempo a que llegara otro, al menos otro que significara algo para los dos, y no sólo para mí. Te hiciste de rogar y al final fui yo la que acabó cediendo a tus pretensiones de amor, y no al revés. Somos el ejemplo perfecto de que, en el amor, no hay que perder la esperanza.
Nos conocemos de toda la vida, en realidad. Compañeros de colegio, de instituto y de clases de inglés, aunque tú no te acuerdes de mí, porque siempre fuiste una especie de sex-symbol adolescente y llamar la atención del sexo opuesto nunca ha sido mi fuerte.
Pero hay días en los que algo cambia, y de repente, empiezas a mirar a alguien con otros ojos y te preguntas como has podido vivir sin él todo ese tiempo. 
Al principio solo fui una de tus conquistas y ambos lo sabemos, un nombre más que sumar a una lista bastante considerable de rubias de ojos azules, de chicas impresionantes comparadas conmigo. Pero acabaste cayendo. Acabaste enamorado de mí y no sé a qué deidad tengo que agradecérselo, pero lo hago cada día de mi vida. 
Hoy he vuelto a recordar aquella noche. Era sábado, hacía frío. Yo llevaba un abrigo negro y unos guantes azules de lana y es todo lo que puedo recordar. Estábamos en aquel parque, y todo era extrañamente perfecto para estar sucediéndome a mí. Me lo habías hecho pasar tan mal apenas unos meses antes que resultaba irónico tu forma de mirarme. Como si todo en el mundo estuviera inclinado a que tu y yo estuviéramos allí, mirándonos a los ojos y sonriendo con timidez. 
Nos despedimos en una esquina y te marchaste hacia tu casa, y yo rumbo de la mía. Apenas entré por la puerta, el móvil vibró en mi bolsillo y un Te Quiero tuyo iluminó la pantalla. Era tu primer te quiero de verdad, el primero auténtico, el primero que se coló por mi pecho y se quedó a dormir esa noche dentro de mi corazón. 
Ya nunca pude sacarlo de ahí, lo sabes. Sigue dentro de mí y a veces ayuda  a mi corazón a latir. Sobre todo cuando estás lejos, como ahora, tan lejos que no puedo rozarte ni con los labios ni con las manos. Cuando compartimos solo unos minutos por la noche, que apenas nos dan para recordarnos que nos queremos. 
Pero, con todo, han sido los tres mejores años de mi vida. Es verdad que he perdido muchas cosas: amigos,  seres queridos, oportunidades y sueños. Pero tu has seguido a mi lado a cada momento. Sé, que si no fuera por tí, me habría quedado sola. 
Supongo que nunca podré saldar esa deuda. Tendré que quedarme contigo durante mucho tiempo.
Qué le vamos a hacer ;). 


Gracias


Te había borrado de mi vida, pero a veces vuelves para amargarme la existencia. Pasaste fugazmente y me hiciste cometer algunas locuras, como tomar el sol en un tejado, aún a riesgo de partirme la crisma.
Lo único bueno es que, gracias a que decidiste que luchar por mí no valía la pena, conseguí dejarte a atrás y dar un paso en otra dirección. Hacia él.
Así que gracias, supongo.

Ethan y Helle.


"— ¿Puedes querer a alguien que te ha traicionado, que te ha hecho tantísimo daño?
— No lo sé. Dímelo tú.
— ¿Se vuelve a amar después de perder?
— Aún lo ignoro.[...] Ya han pasado meses pero... Aún la siento aquí. Conmigo, en todas partes. Aún siento que la traiciono.
— Ethan...
— No sé si se ama después de perder, Helle. Solo sé que nunca se deja de amar lo perdido."

lunes, 28 de noviembre de 2011

Nostalgia


Tus pupilas de oro liquido
se fundieron en mis rodillas.
Era tarde. Silencio, negro y frío.
Tu sonrisa descansaba en el alzeifar
y veía pasar las golondrinas.
¿Es verano? Me preguntas
y acaricio tus cabellos,
negros, como la noche.
Las nubes cárdenas nos ven
y en silencio guardan el deseo.
Te añoro, me susurras.
Si aún estoy aquí.
Niegas levemente, haciendo
de mi alma un nudo.
Ya no es verano,
y tú, hace tiempo que te fuiste.


viernes, 25 de noviembre de 2011

Hablo de bares.

Entré en el bar y la oleada de calor humano me detuvo un instante. Las voces se elevaban en risas y chistes, y aunque eran estridentes en mis oídos, mi cabeza estaba en otro lugar. Te vi al final de la barra y tragué saliva. No esperaba verte allí, de hecho, siempre te encuentro en los lugares en los que no espero encontrarte. Ya sabes, fantaseaba constantemente con encontrarme contigo en la calle más recóndita del mundo, pero me sorprendías siempre pronunciando mi nombre en los lugares más concurridos, haciéndome levantar la mirada, sonrojarme y parecer una estúpida. Sabía que lo hacías sin maldad, aunque no podemos negar que hay algo travieso en la forma en la que me miras a veces. Como diciendo: Un día te robaré un beso y no lo verás venir. Probablemente ese día caiga fulminada, estoy bastante segura de ella. No por sorpresa, sino por anticipación, por estar esperando tanto algo que al recibirlo sientas eso de "poder morir tranquilo". 
Me acerqué a ti y me viste enseguida.  Tu rostro se iluminó y me diste dos besos, porque tienes esa odiosa costumbre de alegrarte de verdad cuando me ves y eso me hace soñar con cosas que nunca van a pasar.  Te acuerdas de todo lo que te he dicho cada vez que nos hemos visto y es una capacidad que maravilla, tengo que reconocerlo. 
Sé que es una tontería, que nunca nos hemos querido, al menos, no nos sincronizamos con la suficiente eficacia para que pudiera transformarse en algo más que palabras amables e indirectas de lo que pudo haber sido. 
Pero me gusta tu olor, el sonido de tu voz y esa forma que tienes de hacerme querer cometer una locura. 


miércoles, 23 de noviembre de 2011

I'm okay once I realize you're here.


    • "— Peeta, ¿por qué nunca sé cuándo tienes una pesadilla?
      — Ni idea. Creo que yo no grito, ni me muevo, ni nada. Simplemente me despierto paralizado de terror.
      — Deberías despertarme  le digo  ...porque yo interrumpo su sueño dos o tres veces cuando tengo una noche mala hasta que logra calmarme de nuevo.
      — No hace falta, mis pesadillas suelen ser sobre perderte, así que se me pasa cuando me doy cuenta de que estás a mi lado."


    ~ Peeta y Katniss
    Distritos vol 2. En llamas.
    Suzanne Collins.

    Catching fire.

    He perdido el toque. Definitivamente, se me ha ido el encanto a otra parte. No solo escribiendo, que ya lo estaba viendo venir y definitivamente las musas se han ido para no volver. Llamadlo encanto o mojo o como queráis, el caso es que si alguna vez lo tuve, y eso me gusta pensar, definitivamente, lo perdí. Se fue, se esfumó, bon voyage. He topado con la mediocridad, es amarga, es fría y no me gusta. Intenté ser la mejor allí donde iba, y realmente fue difícil, tanto que a menudo me nublaba la vida.
    Crecí intentando ser la mejor. pensando que el suspenso no era una opción, ni pasar desapercibida, ni carecer de ambición. Nadie me ha regalado nada, solo con talento no se llega a ninguna parte, y aunque puede que lo tuviera, desde luego no es suficiente. Crecí intentando ser la mejor y no lo he conseguido.
    Pero no voy a dejar de intentarlo.


    No me voy a ninguna parte. Me quedo aquí y pienso causar todo tipo de problemas.

    Eternidad

    Te veré nacer,
    te veré vivir,
    te veré partir.
    Tu vida, para mí
    como un suspiro,
    Mi tiempo, para ti
    largo y tendido.
    Muchos como tú
    querrán seguir.
    Y se habrán ido.

    martes, 22 de noviembre de 2011

    Discutir.

    He luchado contra él desde que le conozco. He luchado contra sus ojos líquidos y su pelo oscuro y esa forma que tenía que olvidarse de mi en el momento menos oportuno. Su forma de ignorarme me enloquecía, la manera en la que tiraba de mi para dejar en el filo del abismo, justo en el último momento. Sabíamos que tú y yo no íbamos a ninguna parte, pero estamos aquí, es martes y dentro de una semana será nuestro tercer aniversario. Increíble hasta lo absurdo, esa extraña  sucesión de acontecimientos que nos llevó a darnos la mano una fría noche de noviembre en la que parecía que nada podría irnos mal jamás.
    En realidad salieron mal muchas cosas. La gente cree que todo es un lecho de rosas para los dos, que nunca discutimos y que todo son corazones y color de rosa. 
    Discutimos, como todo el mundo, supongo. A veces está y a veces no está. Discutir no significa querer menos, solamente exigir más. Hubo un tiempo en el que las discusiones eran constantes, pero eso quedó atrás. Lo importante de una relación no es que todo sean flores y palabras bonitas. Es saber seguir adelante cuando las cosas se ponen más oscuras y tristes. Es permanecer a su lado aunque no haga falta cruzar una palabra. Es mirarle a los ojos y sentir que nada tendría sentido, sin él. 

    lunes, 21 de noviembre de 2011

    Lluvia.


    » Aquel día estaba diluviando. No era una lluvia fuerte como otras veces, sino que era una lluvia casi invisible. Helle estaba en el mirador, y estaba chorreando, pero no parecía darse cuenta. Estaba de pie mirando el  mar, y no se percató de que no estaba sola hasta que oyó su voz.
    — ¿Helle?
    Helle se giró sobre sí misma, y al hacerlo, miríadas de pequeñas gotas de agua salieron despedidas de su cabeza. Shane estaba junto al almendro, y la lluvia comenzaba a mojarle el cabello rubio y a pegárselo al rostro. Tenía el torso desnudo y la camiseta en la mano, porque vendría de entrenar. Se acercó a ella, y Helle hizo lo mismo, hasta que solo les separaron un par de metros.
    — Estás empapada, tonta. — le dijo.
    Pero Helle no tenía frío. De hecho, sentía dentro de sí un calor difícil de explicar. Un calor justo debajo del ombligo que había aparecido en el momento en el que sus ojos se habían posado en Shane.
    Se acercó más al chico y se lanzó a sus labios. A Shane se le cayó la camiseta al suelo, pero no pareció importarle. Rodeó con los brazos a Helle, haciendo que el vello de sus brazos desnudos se erizara. Acarició la tela mojada del vestido de la chica, que se pegaba a su cuerpo y a sus curvas.
    Helle recorrió a Shane con las manos, sintiendo la fuerza de sus músculos bajo los dedos, la dureza de su vientre y su pecho, como se tensaban al sentirla y como se erizaba su piel.
    Shane rodeó la cintura de Helle y la atrajo hacia sí con fuerza, haciendo que cada una de las curvas del cuerpo de la chica se amoldara al suyo. La sentía contra su piel y la lluvia seguía envolviéndolos. Nunca se habían besado con aquella pasión, aquella intensidad tan desbocada y desmedida que parecía que no podría acabarse y que tendría que llegar hasta el final para desaparecer. Shane notó la lengua cálida de Helle al filo de sus labios y respondió a aquella tentación. La alzó, haciendo que pusiera una pierna a cada lado de su cuerpo, sintiendo que no podía estar lo suficientemente cerca de ella.
    El sol se abrió paso a través de las nubes, pero no dejó de llover. Si alguno de los dos hubiera mirado al cielo, habrían visto un arcoíris enorme y precioso, pero ninguno podía apartar la mirada del otro.  
    Fue aquella noche, justo en aquel lugar, cuando hicieron el amor por primera vez.

    CDL.El Regreso.
    Gloria Martínez Villamandos

    domingo, 20 de noviembre de 2011

    Siempre listos

    Hacía calor y realmente olía mal si tenías la osadía de salir de la habitación y volver a entrar luego. Aunque desde dentro no se notaba mucho y a mí personalmente no me importaba. 


    Comimos alrededor de aquel enorme tablero de madera. Compartisteis melocotones en almíbar y apuestas que me hicieron reír a carcajadas, mientras la pizarra estaba llena de números y cuentas que recordaban que era sábado y que el lunes empezaba a cernirse sobre nuestras cabezas. 
    No me paré a pensar demasiado en cómo había llegado a esto. Era agradable esa sensación de pertenecer a alguna parte, esa sensación que me provocaba estar rodeada de gente sin que me atemorizara la idea de que algún día iban a marcharse. Dormir había dejado de ser una opción y el reloj marcaba las cinco de la mañana cuando decidimos que seis paquetes de palomitas no eran suficientes. 
    Me encantaba. No había alcohol, ni sexo, ni tabaco, ni drogas, quizás sí un poco de rock&roll, pero era en verdad suficiente para llorar de la risa y compartir miradas cómplices. Un buen puñado de amigos eran suficientes para llenarme el corazón. Dejé los tacones en el armario y preferí saltar descalza encima del sofá. Cantar nunca fue mi especialidad, pero eso no importa realmente cuando estás con gente que no te juzga, que habla de ti como si fueras increíble, que te mira y sabes que no van a irse, que estarán ahí.
    Siempre listos. 




    Colecciones.

    Soy una obsesa de los cuadernos. En realidad, de las cosas de papelería en general, pero los cuadernos tienen algo de lo que no puedo huir.


    Esta ha sido mi última adquisición. Es un cuaderno de 60 folios en blanco con encuadernación térmica. La portada es el cuadro "Mujer con los brazos levantados" de Pablo Picasso, hecho en 1936. Lo compré en la tienda del Museo Picasso Málaga el pasado jueves por 4€. Aún no he decidido cuál será su finalidad pero le acabaré encontrando una. 
    Cuadernos, cuadernos, cuadernos. 
    Me encantan. 

    lunes, 14 de noviembre de 2011

    Himno de Clan.


    En una montaña perdida en el cielo,
    se encuentra una laguna azul,
    que solo conocen aquellos que tienen
    la dicha de estar en mi clan.
    La sed de aventuras que nunca se acaba,
    la roca que hay que escalar,
    el río tranquilo que baja y se pierde
    yo nunca lo podré olvidar. 
    El sol nos señala una ruta de ensueño,
    el viento nos impulsa a andar,
    temblores de vivos luceros repiten
    el eco de nuestro cantar. 

    La ruta en la noche se hace más bella
    bajo un cielo plácido y gris
    millones de estrellas alumbran mi senda
    y así siempre rovers, SERVIR.


    Presentando personajes - Raven

    RAVEN OTEÓ EL HORIZONTE, en el cual sobresalía la figura difuminada del Lirit Tassand, lejano como un sueño. El vestido negro de la mujer se confundía con la madera oscura del árbol sobre el que estaba tumbada, cual largo era su esbelto cuerpo. Sus cabellos, igualmente negros o incluso más si cupiera, se abrían como un abanico sobre el tronco y caían sobre sus hombros, desordenados. Los pliegues de su vestido se habían desparramado sobre la tierra, contrastándose con sus brazos, que, blancos y desnudos, estaban apoyados con suavidad sobre su asiento. [...]




    Todo tiene un comienzo, y el de El Regreso es este. Realmente no es lo primero de la historia que escribí, pero me pareció que sería un buen comienzo. De hecho encontré esta imagen por casualidad, en la inmensidad de la red, y encendió una chispa dentro de mi cerebro. Sabía, de una manera que no alcanzo a poder explicar, que le debía a Raven el protagonismo de inaugurar la historia. Sé que podéis pensar: ¿Le debías? No puedes deberle nada a alguien que no existe. Pero después de tanto tiempo cuidando de ellos... Acaban convirtiéndose en personas reales, y dado que tu tienes el poder, digamos, de controlar todo lo que dicen y sienten... bueno, al final acabas teniendo una deuda con ellos. 

    Así que esta es Celibar ein Raven, Moire de Jogrest, el reino namnit. Si yo fuera solo la mitad de fascinante que ella, me sentiría satisfecha. 

    viernes, 11 de noviembre de 2011

    “Implicando a la ciudadanía: Comunicación política y retos de liderazgo en la edad de las redes sociales”

    Ayer, Jueves 10 de Noviembre, estuvimos en la conferencia “Implicando a la ciudadanía: Comunicación política y retos de liderazgo en la edad de las redes sociales” del Profesor Gregory Payne, del Emerson College of Boston.

    Quitando el hecho de que parecíamos fans histéricas de Justin Bieber a las puertas del Aula Magna y que casi nos derretimos cuando se acercó a darnos la mano - así como cuando la embajadora estadounidense se asomó, muy cortesmente, a darnos conversación - fue una conferencia muy interesante, de esas a las que uno no puede permitirse asistir todos los días, dado la importancia del conferenciante en cuestión. 

    Como quasi-profesional de la comunicación, pienso que el uso de las redes sociales ( ya sea facebook, twitter, flickr, youtube, etc) ha alcanzado un nivel de importancia dentro de la comunicación política absolutamente decisiva, aunque desde luego en este país, desde el punto de vista de los partidos políticos no creo que se estén usando de una forma muy... "acertada". Y si no, #preguntaleamariano, quizás porque la mayoría se toma la imagen de nuestros políticos un poco a guasa, y alguno se lo gana a pulso. 

    Pero bueno, si no me creen respecto al poder de las redes sociales como factores de implicación de la ciudadanía en la política, dense un paseo por #acampadasol, o #Wallstreet ;)

    El caso es que fue una buena conferencia y nos lo pasamos estupendamente. 

    Los publis con el profesor Gregory Payne, la rectora Adelaida de la Calle y nuestro profesor de Comunicación Institucional, Carlos de las Heras. 


    We got a crush on Obama (8)
    Yo, portadora del micrófono de los ruegos y preguntas, con algunos de mis publis.

    Eso espero.

    - He salido, con las chicas de mi clase.
    - ¿Sabes que esos amigos son los que duran toda la vida no? Los que haces en la universidad.
    - Sí, y eso espero.




    Mi mamá es muy sabia. Y si ella lo dice por algo será. Os quiero mucho a todas. 
    A mi mamá, por los buenos consejos.
    A mis niñas, por los buenos momentos.

    martes, 8 de noviembre de 2011

    Hola.

    No tenía que madrugar, lo que tenía era simplemente sueño. Permaneceré aquí un rato más, si me esperas, a pesar de este cansancio aplastante, sofocante, y otros muchos antes - y algún que otro después. 
    ¿Mañana que plan tienes? En realidad sé que no vas a sorprenderme, pero me gusta tirar de la cuerda que nos une para saber que aún sigue amarrada al otro lado. Sé que hago buenos nudos, de los que aguantan columpios y mantienen relaciones. 
    Tú te preguntabas como se saludan los enamorados. En realidad solo nos decimos hola, como cualquier otra persona, supongo. La única diferencia es que podría dejar de comer y de beber, podría cruzarme el mundo descalza y supiera que al otro lado iba a estar ese hola. Sí, supongo que ahí reside la gran diferencia. Claro que hubo un tiempo en el que abundaban los corazones y las palabras de pastel. ¿Cómo lo llaman? Ah sí, Puke Rainbows. Pero no son necesarios en realidad, aunque yo sea una romanticona y los busque hasta en la sopa. 
    Pero a veces te mira y dice tu nombre. Es entonces cuando te das cuenta de que nada va a volver a ser igual y que en algún momento, en el que estarías con la guardia bajada, el entró a hurtadillas y se quedó dentro de tí. Y no hay marcha atrás, ni siquiera lo intentes. 
    Ejercer el olvido por voluntad es imposible.
    Pero no intento olvidarte. Lo intenté una  vez y dolió tanto como intentar arrancarme un brazo, o algo así. Por eso te dejé que entraras y echaras raíces. 
    Sí. Nos decimos hola. 
    ¿Adiós? 
    Espero que nunca. 

    domingo, 6 de noviembre de 2011

    Estoy cerca

    El comienzo de una de mis partes favoritas del libro... que continúa ;)

    Helle avanzó por el pasillo de forma prácticamente insonora. Todo estaba igual que en las imágenes que le habían enviado los dioses: en silencio y en extraña penumbra, con rachas de luz colándose por los altos ventanales que bordeaban los muros de piedra y que dejaban entrever la luz del ocaso. Justo al llegar al pie de una escalera que ascendía en espiral, se detuvo. Haberla tenido dentro de su cabeza durante tanto tiempo solo tenía una ventaja, y era notar su presencia antes que verla u oírla. Helle se giró con urgencia y allí estaba Eris, al final de la sala, tan hermosa como terrible, sosteniendo en la mano una larga y afilada espada [...] Helle apenas tuvo tiempo de girarse sobre sí misma y echar a correr escaleras arriba.

    Entró en una habitación repleta de extraños aparatos que tenían aspecto de servir a algún tipo de estudio astronómico. Avanzó a través de los artefactos hasta encontrar una pequeña escalera que conducía serpenteante a una pequeña sala por encima de la primera. Las paredes eran ventanales desde el suelo hasta el techo y, aparte de eso, no había ninguna otra cosa en la habitación.

    Ninguna otra cosa era ninguna otra salida.

    Se giró alarmada hacia la puerta por la que había entrado, pero era demasiado tarde. Eris ya se había interpuesto con un sigilo inhumano entre ella y la única vía de escape.

    — Huyendo no vales gran cosa. — le dijo Eris, casi divertida. — Eso tienes que reconocerlo.

    — ¿Huir? Yo no huyo. Y menos de alguien como tú.

    — Ya te vencí una vez.

    — Usando tretas y trucos de mentalista. Pero matarme... eso es otra cosa. No lo conseguiste en Siheler y no lo conseguirás ahora.

    — Por favor... — dijo, sacudiendo levemente la cabeza. — El miedo que tienes ahora mismo es tan grande que me martillea las sienes.

    — Tener miedo no significa no estar dispuesta a luchar. Tener miedo no te impide vivir.

    — Yo no tengo miedo. — afirmó Eris con rotundidad.

    — Entonces acabas de sentenciarte. — dijo Helle, y cargó su arco.

    Eris dio un paso hacia ella, y enseguida una saeta fue directa al corazón de la namnit. Sin embargo, Eris la esquivó con un movimiento grácil. Fue casi insultante la facilidad con la que se deshizo de la flecha de Helle, que se clavó en la pared detrás de la mujer.

    — Es un buen arma, desde luego. — dijo Eris. — Pero un poco inútil en las distancias cortas.

    — Pues acércate.

    Eris avanzó más rápidamente hacia Helle, enfadada. Helle volvió a cargar el arco y esta vez la flecha pasó rozando el hombro de Eris justo bajo la unión de su armadura, abriéndole una herida. Un hilo de sangre comenzó a bajar por su brazo. Eris miró a Helle enfurecida y, cogiendo la espada con las dos manos, corrió hacia Helle.

    Esta vez solo tuvo tiempo de tirarse al suelo y rodar, antes de que la espada de Eris cayera sobre ella. El duro metal golpeó el suelo y saltaron chispas.

    — Ya estoy cerca. — dijo.


    Eris & Helle.

    El Regreso.

    Gloria Martínez Villamandos.

    Él, una vez más.

    Sabía que podía acostumbrarme perfectamente a la manera en la que su mano descansaba sobre mi cintura cuando dormía. O la forma en la que sus zapatillas descansaban junto a las mías. Sabía que nunca iba a cansarme de verle hacerse el desayuno en mi cocina, con el pelo revuelto y en pijama. Y que había pocas cosas que llenaran tanto de luz el piso como su mera presencia.
    Había algo en él... algo que siempre había estado ahí, que me había fascinado desde el primer momento. Esa forma inocente que tenía reír y de tocarme el pelo de forma distraída.
    Lo malo de esta facilidad mía de acostumbrarme a tenerlo a mi alrededor es que la despedida se hace mucho más dura de lo que me gustaría.
    Pero él va a estar ahí, esperándome. Siempre lo ha estado.

    Ojalá nunca cambie esa forma que tienes de estar en el mundo.

    jueves, 3 de noviembre de 2011

    Please don't leave me

    I forgot to say out loud how beautiful you really are to me
    I cannot be without, you're my perfect little punching bag
    And I need you,
    I'm sorry

    Stronger



    El cielo era gris, y gris oscuro. Un viento desagradable se elevaba, pasando por mis huesos y llevándose hasta mis ganas de vivir. Maldito ladrón.
    Ya son noches infinitas y días fugaces. La lluvia se cierne sobre mí, con esa forma asquerosa de mirarme por encima del hombro. Intentar no dejarme los dientes en la entrada de la facultad desde luego no ayuda a empezar bien el día. Volver cansada y de noche nueve horas después no lo acaba con un lazo.
    Tú me miras y tus ojos parecen tristes. Te escondes detrás de tus buenos ciento treinta kilómetros, y así es fácil. Así es fácil echar de menos. Lo difícil es echarte de menos cuando aún no te has ido, pero te diriges lenta e inexorablemente hacia la lejanía. Cuando me aferro a una mano que en realidad no está y que es de humo. Si me gustara fumar quizás tendría su gracia. Pero me repugna.
    Así es, a veces la distancia resulta cargante, casi siempre, en realidad. Lo peor es que seguirá siendo así durante mucho tiempo.
    Todo ayuda a endurecerse. Las despedidas, los descubrimientos y el maldito frío de noviembre.
    Me siento fuerte. Aunque esta estúpida lluvia pretenda arruinarlo todo.

    I just have to stay and face mistakes, But if I get stronger and wiser,I'll get through this.

    Fotografía:
    Modelo --> Yo, y ya estás aquí ;)

    martes, 1 de noviembre de 2011

    Lonely girl.


    Llegué a una conclusión hace ya tiempo, y es que no tengo amigos.
    Es decir, tengo compañeros de clase y de piso, y los chicos de los scouts. Pero no tengo amigos, amigos de esos que dicen cosas como "¿Cuándo llegas?", "Hemos quedados a las siete " y "Esta noche salimos, ¿eh?". Tengo antiguos compañeros de instituto y conservatorio, con los que se organiza una comida al año si hay suerte y que el resto del tiempo siguen con sus vidas. Como debería hacer yo.

    Pero me duele ver que realmente todos siguen unidos menos yo. Supongo que es culpa mía, bueno, en realidad lo es, culpa mía por irme de casa e intentar perseguir un sueño lejos de aquí. Pero es como si ahora que todo terminó, cuando ya cada uno siguió su camino, todos siguieran remando en el mismo sentido y yo simplemente me hubiera cambiado de dirección, o de río.
    Es culpa mía. Por no llamar, por no volver. Por pensar que no cambiaría nada. Por pensar que siempre estaríamos juntos.
    Se buscan amigos. No soy muy exigente, en realidad. Sólo... no os olvidéis de mi.


    miércoles, 12 de octubre de 2011

    Hay gente a la que le da miedo hacer cosas nuevas, ya sabéis, salir de la rutina, irse de su casa y lanzarse a lo desconocido. Tengo que reconocer que tengo muchos defectos, pero ese, por suerte, no es uno de ellos.
    Cuando era niña me encanta dormir fuera de mi casa, irme de campamentos y conocer gente nueva, muy contrariamente a mis hermanos.
    Ahora estudio en una ciudad distinta a en la que me crié, y aunque sigo dependiendo de mis padres, estoy dentro de ese grupo de estudiantes a los que no les importó coger la maleta e irse de su casa para seguir sus sueños.
    Tampoco me importó irme a Frankfurt a convivir con checos, islandeses y polacos, ni me importó irme de viaje a Suiza con solo una mochila a la espalda. El año que viene, si todo sale bien, me mudaré una temporada a Holanda.
    En el mundo en el que vivimos es necesario no tener miedo a moverse, a probar cosas nuevas, a salir de vez en cuando de lo establecido y de lo que estamos acostumbrados.
    No hace falta irte del país para darte cuenta de la cantidad de cosas que puedes estar perdiéndote.

    lunes, 3 de octubre de 2011

    Soñar.


    Creo que tener sueños fácil, quiero decir, todo el mundo los tiene. Todo el mundo tiene sueños y aspiraciones, y quien dice que no, lo que no tiene es valor de ponerse a averiguar cuales son los suyos.
    Yo sueño, como todo el mundo. Sueño con viajar, con escribir, con ser alguien algún día. Con llegar a estar orgullosa del trabajo realizado, con poder llegar al corazón de las personas a través de los libros. Sueño con no estar nunca sola y ser siempre feliz, al menos la mayor parte del tiempo.
    Comienza un nuevo curso, y se hacen buenos propósitos. Como si de fin de año se tratara. Y si algo significa crecer para mí, es tener presentes los sueños y alcanzarlos.

    Ha llegado el momento de empezar a vivir.


    jueves, 29 de septiembre de 2011

    Sobrevivir.

    — ¿Qué pasa?

    — Te odio... — dijo Helle. — Haces conmigo lo que se te antoja, Shane. Y lo peor es que yo soy tan estúpida que siempre te voy a perdonar.

    Shane se inclinó sobre Helle hasta tumbarla del todo sobre la cama y quedar él por encima.

    — Nunca más vas a tener que perdonarme porque no pienso marcharme nunca más.

    — No es tan fácil, Shane.

    — No me importa esperar o luchar por ti. He tardado demasiado tiempo en darme cuenta.

    — Y yo he esperado demasiado tiempo.

    — ¿Entonces?

    Shane se hizo a un lado cuando Helle se incorporó. Ambos se quedaron en silencio, sentados en direcciones opuestas con los hombros rozándose levemente.

    — ¿Sabes que es lo peor de todo, Shane? — dijo Helle, girándose para mirarle. — Que estoy tan enamorada de ti que me duele y no puedo pensar en nada en este momento que no sea besarte y desnudarte, y dudo que pueda pensar en otra cosa si sigues cerca de mí.

    — ¿Quieres que me vaya?

    Helle miró a Shane unos segundos que se hicieron eternos.

    — Ese es el problema, Shane. Es que no quiero que te vayas. No sé que me duele más, que estés lejos de mí o que estes tan cerca. Y hasta que no lo sepa no sabré que puedo soportar mejor. Ahora nuestro amor consiste en sobrevivir.



    Helle & Shane.

    El Regreso.

    Gloria Martínez Villamandos.

    miércoles, 28 de septiembre de 2011

    Al vacío.


    "Cuando te vi... sentí algo por dentro. Como si cayera, como la caída libre de una atracción."

    Me dijeron eso, no hace mucho. No importa quién, ni dónde. Ni siquiera había amor mezclado en el asunto. El caso es que a todos nos gustaría ser la caída libre de una atracción para alguien. Y todos, al menos eso creo, tenemos a alguien que cuando lo vemos nos hace sentir esa sensación, justo en la boca del estómago, de que estamos cayendo, como cuando nos elevamos en una montaña rusa para caer después.
    Es curioso como necesitamos sentirnos necesarios para alguien. Parece que si alguien nos necesita, entonces nuestra existencia está justificada. Vivimos, respiramos, sentimos... porque alguien necesita vernos y sentirse así, sin aliento.
    No siempre es una buena sensación, realmente, sobre todo cuando esa persona ni siquiera es consciente de ese sentimiento. Cuando no puede verte caer al vacío sin moverte del sitio cada vez que vuestras miradas se cruzan.
    Pero cuando es mutuo... es mágico. Porque al mismo tiempo que caéis, os aferráis el uno al otro para sobrevivir, y sobrevivís, porque el amor puede salvarte incluso de eso.
    El problema está en que esa sensación desaparezca con el tiempo. Porque, mientras exista para ambos, es como si nos hubiéramos salvado para siempre. Yo sigo sintiéndola, desde luego.
    ¿La sientes tú?

    jueves, 22 de septiembre de 2011

    They.

    Ahí están. Todos ellos. Los que han compartido conmigo los diez años de carrera, al menos los que han llegado hasta el final. Córdoba durante nueve y Málaga uno, pero el último y puede que el más duro de todos. Han estado a mi lado día tras día, en momentos en los que el cansancio podía más que mi fuerza de seguir adelante. Días en los que ellos estuvieron ahí para prestarme de la suya.
    Y ahora los miro y no puedo evitar pensar... ¿Qué va a ser de mi vida sin ellos?
    Decididamente, no es un hueco que pueda llenar.

    Examen práctico.

    Mañana, a las 1 del mediodía, tengo el examen práctico de conducir. Creo que sobra decir que estoy cagada de miedo, si me permitís la osadía, pero en este momento estoy que no soy yo. Me ha pasado siempre, con el ballet por ejemplo. En las actuaciones me vengo arriba, mientras que en el examen, soy un desastre. Así que, bueno, supongo que debo tomarme esto como una actuación. No voy a que un examinador me diga si sé o no sé conducir, voy a enseñarle a ese examinador lo bien que conduzco. Y él, como buen espectador, solo tiene que contemplar... y aplaudir ;).

    miércoles, 21 de septiembre de 2011

    Manualidades - Sombrillas de hilo.


    Quiero incluir en el blog, aparte de mis vivencias y pensamientos, a lo que dedico mi tiempo. Ahora estoy de vacaciones (¡aún!) y me doy a las manualidades y a la repostería. Así que os voy a ir enseñando las cosas que hago. Lo primero que os enseñaré serán estas sombrillas de hilo que hice ayer en un arrebato de aburrimiento. Saqué la idea de youtube. Necesitas:

    - Un corcho de botella.
    - Hilo grueso. (Yo lo hice con hilo egipcio aunque el tutorial lo hace con hilo de madeja.)
    - 8 cerillas.


    La utilidad es nula, pero quedan bonitas en el lapicero y dan un toque de color. La de colores está un poco pocha porque la metí en el bolso y la aplasté ^^U

    ¡Espero que os gusten!

    martes, 20 de septiembre de 2011

    Hoy es hoy :)

    Como podéis comprobar, le he hecho un lavado de cara al blog. No ha sido mi primera opción, pero el primer cambio era tan lúgubre y tan oscuro que casi me he asustado a mi misma. Me he dado cuenta de que empiezo una nueva vida, una nueva vida más relajada y feliz, espero, que la anterior.
    Por eso, he pensado que un toque de color le vendría bien al blog. Voy a empezar este nuevo curso cargada de optimismo y de ilusión, y el primer paso lo he dado hoy. Se acabó sentirse mal con una misma, se acabaron los pensamientos pesimistas y el hundirse en la desesperación.
    ¡Hoy empiezo una nueva vida! ¿Quién se apunta?

    jueves, 15 de septiembre de 2011

    Countdown.

    Volver a empezar es volver a decir adiós. A decirle adiós. Volver a echar de menos sus besos, su roce y sus ojos. Es lo único que echaré de menos, es lo único que aún me ata aquí. Pero no me desataría de él.
    Por nada del mundo.

    We only say goodbye with words.

    jueves, 8 de septiembre de 2011

    Switzerland



    Podía oír el sonido del río en algún lugar a su derecha. Los altos árboles se extendían en todas direcciones hasta donde alcanzaba la vista.
    El camino ascendía serpenteante por la marea de árboles e iba desapareciendo tras las lomas para aparecer de nuevo más tarde, casi invisible.
    Al salir a un lado por el camino, los árboles se dispersaron hasta dar lugar a un río que bajaba desde lo más alto de la montaña. Descendía turbio y con furia, y desde lo alto de las escarpadas paredes internas del valle glacial, altísimas cascadas aparecían de entre las rocas para acabar estrellándose contra el suelo.

    Lo cierto es que la subida al lago Oeschinensee era difícil y trabajosa. Pero de repente, tras la loma verde de hierba, aparecía como un espejo, un remanso de agua tranquilo entre la quietud de las montaña...

    Pico Bunderspitz, 2546 m. A lo lejos, el lago Oeschinensee.

    miércoles, 31 de agosto de 2011

    La Bastida 2011

    La Bastida. De nuevo el escenario del campamento de verano. Un buen campamento, aunque un campamento siempre te deja buen sabor de boca. Parece que las ampollas y el cansancio del raid, los esfuerzos construyendo la cabaña de clan, las picaduras de insectos y las disputas que se escaparon de vez en cuando han quedado atrás. Prevalecen las risas hasta llorar dentro de la tienda por las noches, las tardes en la cabaña comiendo chuches infinitas, el éxito de las actividades hechas con esfuerzo y dedicación, el cariño de los lobatos cuando jugamos con ellos, la sensación del servicio bien hecho.
    El año que viene el clan será un poco distinto, tanto por los que llegan como por los que se van. Pero a pesar de lo que venga, siempre recordaré este año como uno maravilloso. Gracias a vosotros =)




    miércoles, 29 de junio de 2011

    El desembarco.

    Nada que envidiarle al de Normandía, desde luego.
    Ya estoy de vuelta en casa. Supongo que tardaré al menos unos días en volver a acostumbrarme a estar en Córdoba de nuevo, donde vivo con mis padres y mis hermanos, se baja la basura, la ducha tiene poca presión y no puedo elegir lo que como.
    Por lo demás, estaba deseando volver. Aunque aún me falta algo.

    martes, 14 de junio de 2011

    Alfil

    Las cosas empiezan a desaparecer. Los libros se aprietan en las mochilas y cajas se apilan unas sobre otras en el único estante que aún no está vacío. Las paredes desnudas me miran lánguidas, extrañando sin duda las fotografías que las vistieron durante nueve largos meses. Son tan blancas como el día en que llegué, salvo por algún raspón y ese 'volver' que arañé un día con la uña y que solo se ve si sabes como mirar. Los carteles de las películas y los posters están enrollados y listos para llevarlos de vuelta a casa. Dentro de dos semanas me marcharé.
    Guardamos decenas de periódicos bajo la mesa del salón, y no veo el momento de quitar la foto de la cena de navidad de encima del sofá y guardarla con el resto. Siempre que me acerco a ella tiene listos cuatro pares de ojos que me miran, y parecen tristes.
    Ha sido nuestro hogar, a su manera, extraña, blanca y distante. Fue nuestra casa, de alguna forma, y sea quien sea quien viva aquí el año que viene, siempre será nuestra.
    Adiós, Alfil.

    viernes, 3 de junio de 2011

    Odette


    Siempre quise ser cisne.
    Pero ya... supongo que ha llegado el momento de meterlo en el cajón de cosas que nunca conseguiré. Se acabó el conservatorio y no lo he conseguido. Lo cierto es que nunca tuve la oportunidad hasta este año pero, sin ni siquiera saber si voy a aprobar, creo que soñar con Odette escapa a mis posibilidades.
    Siempre había albergado esperanzas. Siempre había pensado que había un año entero por delante, que aún quedaban cursos que superar. Pero ya no.


    Decidme si no es precioso y si no merecía la pena luchar por ello.

    domingo, 22 de mayo de 2011

    Jorge.

    Tal día como hoy, hace diecinueve años, nació él. No os diré que ya entonces estábamos destinados a estar juntos, porque no es cierto. Nuestra historia la hemos forjado nosotros, con nuestras palabras, nuestros gestos y nuestros impulsos. Con nuestro valor.
    Es el cuarto cumpleaños que celebro con él. En el primero ya me temía que me estaba enamorando, aunque aún faltarían meses - pongamos unos seis - para que a él le sucediera lo mismo. Tenía una novia que no era yo, y había una complicidad entre sus amigos y yo gracias a eso. Cumplió dieciséis años.
    En el segundo, estábamos juntos desde hacía seis meses. Intenté hacerle una fiesta sorpresa que no resultó, pero aún así, hubo una fiesta. Pero ya entonces comenzamos a perder las amistades por banalidades como el dinero. Y también entonces, permaneció conmigo. Cumplió diecisiete años.
    En el tercero, estábamos solos ya, él y yo, y las amistades que habían parecido para siempre se habían esfumado como el humo. De no ser por él, me habría quedado completamente sola, como siempre me habían predicho que pasaría. No hubo fiesta, simplemente fui a su casa a darle su regalo y comimos con su familia en un restaurante. Pero eramos felices. Cumplió dieciocho años
    Y este año... Él tiene sus amigos y yo tengo los míos. Tenemos vidas separadas, en ciudades distintas y con estudios distintos. Nos vemos cada dos semanas, los 'findes', si hay suerte.
    Sigo enamorada de ti. Cómo el primer día. Como el primer cumpleaños, cuándo tu mirabas a otra y yo simplemente pensaba que, algún día, serías para mí.
    Muchísimas felicidades tesoro.

    miércoles, 18 de mayo de 2011

    Todo.


    ¿Qué habías hecho? Nadie te había dado derecho a esto. A llegar, coger mi corazón y marcharte. ¡Como si se pudiera ir así por la vida! ¡Como si cualquiera pudiera hacer lo que haces tú!
    Deja Granada, déjalo todo y vente conmigo. Como si no hubiera un mañana más lejos de ti y de mí. Como si me amaras tanto como para prometerme que nunca te irás de mi lado.

    martes, 17 de mayo de 2011

    Inevitable

    Conmigo nada es fácil, ya lo debes de saber, me conoces bien. Para ser más franca nadie piensa en ti como lo hago yo, aunque te de lo mismo. Cada día que pasa es uno más parecido a ayer y no encuentro forma alguna de olvidarte.
    Siempre supe que es mejor, cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo. Aquí todo está peor, pero al menos aún respiro. No tienes que decirlo, no vas a volver, te conozco...

    lunes, 16 de mayo de 2011

    We're unstopable


    Vivimos en una montaña rusa. Eso es. En una montaña rusa del amor.
    Tan pronto estamos escalando hacia lo más alto como nos precipitamos al vacío y nos detenemos justo antes de estrellarnos sin otro remedio que el de desaparecer. Pero eso nunca sucede. Y es eso, esa sensación de vértigo, justo en la boca del estómago, esa sensación de ingravidez y salvación, lo que nos mantiene unidos.
    Dijimos que nuestra relación era como una travesía. Y ya pueden venir valles y riscos, que no pondrán detenernos.
    Somos imparables.


    jueves, 12 de mayo de 2011

    Blogeros.

    A veces me pregunto porque parecemos todos tan contentos y en nuestros blogs somos tan infelices. Tenemos miedo a aceptar que las cosas no son como nos gustaría que fueran, y es un hecho, pero al menos somos conscientes de ello. Al menos nos tenemos los unos a los otros, dentro y fuera de la red.

    Eso es algo que me consuela.

    martes, 10 de mayo de 2011

    Loser.


    Me he dado cuenta de algo, amigos míos. Pase lo que pase, y por muchos sueños que tenga, siempre voy a ser una perdedora.
    No voy a ser bailarina, eso lo tengo asumido desde hace tiempo. Y aunque esté esperando la sesión de fotos con Quique, tampoco voy a ser modelo - aunque esto no me preocupa demasiado. No tendré éxito delante de las cámaras, ni tampoco detrás. Jamás aprenderé a cantar como es debido y el piano será siempre una espinita clavada.
    Y da igual que lleve seis años de mi vida escribiendo "El Regreso", jamás lo publicarán, y ese, de entre todos mis sueños, es el que más me duele que no se cumpla. Que todo lo que voy a publicar son estas entradas. Y, por supuesto, no habrá una película. Helle, Shane, Eileen, Ethan... nunca verán la luz. Nunca podréis conocerles y quererles como yo lo hago, a pesar de que no existen. Los he creado a partir de mi imaginación y casi les he visto crecer y madurar conmigo. Son personas tan reales como yo misma, y nunca saldrán de las páginas donde nacieron.


    Soy una perdedora. I'm a loser baby, so why don't you kill me?


    jueves, 5 de mayo de 2011

    El amor si existe.


    Siempre he pensado que tu y yo nos queremos de forma diferente. En el fondo siempre he sabido que me querías, aunque no fueras tan dado a demostrarlo como lo era - y soy- yo.

    Yo era la de las cartas, la de los mensajes, los dibujos, los comentarios, las frases y los gestos, y a ti había que sacartelos con sacacorchos, aunque no por ello eran menos verdaderos.

    podría pensar que no solo se trata de que nos queremos de forma diferente, sino que, realmente, me quiere menos que yo a él.

    Pero le he visto llorar y le he visto recoger mis lágrimas con la yema de los dedos y suplicarme que no llorara. Le he visto aprenderse canciones de amor que antes nunca hubiera escuchado y le he sentido abrazarme estando dormido, como si ni en sueños quisieras que me fuera. Me ha hecho tumbarme en el suelo y ha visto conmigo las estrellas, que sabe que me encantan. Te he pillado mirandome de reojo y escribiendo mi nombre. Sé que me ha extrañado cuando veía una película de amor con sus amigos.

    Y, bueno, eso es amor. No solo las cartas ni los dibujos ni los mensajes ni las declaraciones. Ese es el amor que tu me das y a mi me parece inmensurable.

    "Te enseñé pedazos de piel que la luz del sol aún no toca. Y tantos lunares que ni yo misma conocía. Te mostré mi fuerza bruta, mi talón de Aquiles, mi poesía..."