martes, 1 de noviembre de 2011

Lonely girl.


Llegué a una conclusión hace ya tiempo, y es que no tengo amigos.
Es decir, tengo compañeros de clase y de piso, y los chicos de los scouts. Pero no tengo amigos, amigos de esos que dicen cosas como "¿Cuándo llegas?", "Hemos quedados a las siete " y "Esta noche salimos, ¿eh?". Tengo antiguos compañeros de instituto y conservatorio, con los que se organiza una comida al año si hay suerte y que el resto del tiempo siguen con sus vidas. Como debería hacer yo.

Pero me duele ver que realmente todos siguen unidos menos yo. Supongo que es culpa mía, bueno, en realidad lo es, culpa mía por irme de casa e intentar perseguir un sueño lejos de aquí. Pero es como si ahora que todo terminó, cuando ya cada uno siguió su camino, todos siguieran remando en el mismo sentido y yo simplemente me hubiera cambiado de dirección, o de río.
Es culpa mía. Por no llamar, por no volver. Por pensar que no cambiaría nada. Por pensar que siempre estaríamos juntos.
Se buscan amigos. No soy muy exigente, en realidad. Sólo... no os olvidéis de mi.


4 comentarios:

  1. Chica, qué equivocada estás. En Málaga sí hay quien te pregunte "¿Te vienes al centro esta noche?" y "¿Cuando vuelves?" como yo y como quienes ya deberías saber.

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  2. Comparto la opinión de Elena. Quizás el problema está en que sigues buscando amistades en el lugar equivocado porque si abrieses un poco los ojos, verías que esos amigos que tanto buscas te acompañan de Lunes a Viernes: gente que te quiere y que ya después de un año te consideran una amiga.

    Al menos hablo por mi, por lo que esta entrada ofende un poquito.. Quizás tu no sientas lo mismo.

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  3. A ver, creo que habeis malinterpretado esta entrada. Lo que yo hecho de menos es tener una pandilla de amigos de toda la vida, igual que vosotras teneis el vuestro de siempre... que aunque tengais roces y tal lo habeis mantenido a lo largo del tiempo. Yo a vosotros os quiero un monton y lo teneis que saber, pero entiende que cuando yo vuelvo a Cordoba, donde se supone que tendria que haber alguien esperandome... no hay nadie.

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  4. Las pandillas van y vienen y no se buscan y se encuentran. Mírame a mí. Tu gente ahora está en Málaga y más gente conocerás en otros lugares, y no pasa náaaa. No se puede estar igual de apegado a todo el mundo siempre, es imposible.

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