viernes, 16 de diciembre de 2011

Fácil.

Criticar es fácil. Es fácil hacer que una persona se sienta mal, es fácil hacer que la gente vea sus errores. Lo difícil es ser agradable, arrancar sonrisas. Tolerar incluso lo que más nos molesta. Ignorar lo que nos irrita. Eso es lo complicado en esta vida. Y somos vagos por naturaleza, lo sé, preferimos herir e ir con una coraza por el mundo que lleva escrito que nos da igual lo que le hagamos a la gente, pero luego a todos nos gusta que nos traten bien. Si de verdad nos molesta algo de alguien, debería ser más sencillo decirlo de buenas maneras, y no con indirectas, malas miradas y vacíos. 
Pero bueno, qué más da, ¿no? Para qué esforzarse. Supongo que intentar ser mejores personas ya no es el propósito de nadie. Ni siquiera en estas fechas. 
Y que lástima, de verdad. 


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Futuro.

Ya ves qué cosas. A veces pienso que sí, que me lanzo a la aventura, sin paracaídas, sin anestesia, ni nada. Y no me importa trabajar durante horas para después esperar una recompensa que la mayoría de las veces nunca llega.
Otras veces pienso... ¿Pero dónde voy? ¿Por qué todo el mundo parece tan encaminado hacia el futuro, cuando a mí la mayor parte del tiempo me horroriza? Y sé por qué.
Mientras sea joven, mientras tenga, como dicen, toda la vida por delante, aún tendré tiempo, aún tendré la esperanza, la oportunidad de cumplir mis sueños. De triunfar. De publicar un libro. Pero sé que un buen día me miraré al espejo y sabré, con una certeza amarga, metálica y seca que hubo oportunidades que se marcharon para no volver y el miedo al fracaso las mantuvieron mucho tiempo en un cajón. Aunque será reparador, de alguna manera. Con la certeza acabará la angustia, supongo, pero una espina afilada y oscura permanecerá para siempre anclada en su aurícula favorita de mi corazón. Me miraré al espejo, sí, y sabré, que debajo de todas esas arrugas y canas y ese afán por seguir siendo joven hubo una vez una persona que tuvo un sueño y pudo haberlo cumplido.
Lo bueno de saberlo ahora es que tengo la oportunidad de cambiar esa mirada con el espejo, y convertirlo en cómplice.
Aún estamos a tiempo, ¿no?

martes, 6 de diciembre de 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

Papi.

Colgué el tablón de fotos en la pared, donde había permanecido vacío durante meses. Ahora estaba lleno de fotos, fotos del conservatorio, de Alfil, de la facultad, de mi familia, mías, y de él. 

— Cuando lo vea tu padre se va a poner celoso.
— Porque no sale, ¿no?
— Claro, está lleno de fotos de Jorge, le has sustituido por él, y eso duele.

Bueno, eso era un error. Mi padre siempre será mi padre, y podrán venir todos los hombres del mundo uno por uno y ninguno podrá ocupar su lugar. Eso es así y siento si alguno aspira a sustituirle, porque será mejor que desista en su empeño. Cuando tenía dos años y él vivía en Holanda, tenía miedo que al volver no me acordara de él, y dice mi madre que cuando le llamé 'papá', medio dormida, en el aeropuerto, me lo gané para siempre. Pero creo que el sentimiento es mutuo, en realidad. 
Hay en mi familia quien dice que nunca han conocido a un hombre más alegre que mi padre, y creo que yo tampoco. Aunque sus chistes malos se superen día tras día y bromee diciéndole que acabaré metiéndole en un asilo, porque ya está mayor. Aunque le reproche que en vez del cabello rubio, los ojos verdes y el metro ochenta, me haya dejado en herencia el poder hinchar la barriga como una embarazada. 
Porque es mi padre, mi papá, papi, papito, papuchi y mil cosas más, y porque sabe que la única que le da mimitos soy yo. Que si a alguien le debo que me llamen Pitu es a él, y que venga Freud y su complejo de Elektra,  y lo que quiera. No podrá quitarme que él me enseñó a hacer trenzas, empezó a editar lo que yo escribía y aunque le encante decirme eso de "esto es música y no lo que escucháis ahora" y me haya descubierto canciones como 'Imagine', 'High' o 'Wish you were here', yo le haya descubierto a James Blunt o Katy Perry - aunque creo que de ésta última lo que le gusta no es precisamente la música ;). 

— Se buena, y estudia mucho.
— Sí, yo siempre me porto bien.
— Si ya lo sé, preciosa. 




" Vayas dónde vayas, procura ser siempre la mejor, a lo mejor no lo consigues, pero tienes que intentarlo." 

sábado, 3 de diciembre de 2011

Billy Elliot.

- ¿Qué sientes cuando bailas?
- No se... Me siento muy bien. Al principio estoy agarrotado, pero cuando empiezo a moverme lo olvido todo. y... es como si desapareciera, como si desapareciera y todo mi cuerpo cambiara. Como si tuviera fuego dentro y me veo volando, como un pájaro.
Siento como electricidad. Sí, como electricidad.