jueves, 30 de septiembre de 2010

Y al cuarto día...

El sol brilla en esta ciudad, aunque el aire parece adherirse a tu piel como solo pasa en la costa. La he llamado la ciudad de las libélulas
Vivo en un piso que ahora está medio vacío, pero que en unos días estará lleno. Fátima, Rebeca, Suhaira y yo. Las chicas del 5º A.

Las distancias aún me parecen enormes, es como si la ciudad se estirara cada vez que intento ir a algún sitio. La noche a veces me confunde y me desorienta. Pero supongo que es cuestión de tiempo que se convierta en mi ciudad y yo camine por ella como si lo hubiera hecho siempre.

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