martes, 29 de marzo de 2011

Noche de luna nueva.


Supongo que nuestra historia no da como para hacer una película. Y eso que a la gente le gusta soñar con los amores de otras personas y soñar que algún día serán suyos. Desde luego, si hubiera alguien que se amara como lo hacemos tu y yo, tendría que envidiarles. Por suerte, yo soy ella y tu eres él en esta historia, y no hay guionista ni director en este mundo que pueda cambiar eso.Estábamos tumbados bajo las estrellas. En una ocasión te dije que cuando las estrellas nos miraban, nos veían juntos, por muy lejos que estuviéramos, igual que nosotros las vemos a ellas como un único punto de luz. Pero aquella vez estábamos juntos de verdad, y era hermoso, tener mi cabeza en tu pecho, oír tu respiración y estar envuelta en ese silencio tan peculiar del campo al caer la noche.
Me di cuenta de que era perfecto, era el momento perfecto en el que todo tenía sentido. Si había aguantado semanas enteras en la distancia, donde su ausencia me quemaba como un tizón encendido, era por momentos así.
Así que me vi en la obligación de enturbiar el silencio armonioso de la noche para decirte:
- Te quiero.

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